Hay muchas formas diferentes de electroterapia. En mis pacientes utilizo la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS).
El dispositivo de TENS es un aparato eléctrico pequeño y práctico que se usa con la ayuda de electrodos adhesivos. Trabaja con corriente de pulso de baja frecuencia y sirve principalmente para el tratamiento local del dolor y la estimulación muscular en caso de parálisis. Además activa la circulación sanguínea.
El efecto depende de la intensidad y la frecuencia de los impulsos eléctricos. Usando las frecuencias apropiadas, se superponen e inhiben los estímulos de las fibras sensitivas de los nervios, conduciendo así a un alivio del dolor duradero.
Magnetoterapia
Todos vivimos en el campo magnético natural de la tierra y cada célula viva tiene su propio campo magnético. Toda la vida necesita el magnetismo como el aire para respirar. Sin magnetismo no hay vida.
Cuando una célula se enferma, la fuerza de su campo magnético disminuye significativamente. Usando campos magnéticos pulsados, las células dañadas pueden ser estimuladas positivamente. El campo magnético penetra por completo en el cuerpo del perro. Se incrementa la absorción de oxígeno de las células y su metabolismo, se mejora la circulación, se promueve la eliminación de los desechos metabólicos y se alivia dolores y tensiones musculares. También se estimula la cicatrización de heridas y la curación de fracturas y se fortalece la inmunidad. De todo esto resultan indicaciones muy diversas.
Terapia de ultrasonidos
Es la aplicación de ondas ultrasónicas con fines terapéuticos.
Las ondas ultrasónicas hacen que las células del tejido vibren y, por lo tanto, conducen a un tipo de micro masaje. Especialmente en las capas del tejido un poco más profundas se produce además un efecto térmico con dilatación vascular.
La terapia de ultrasonidos tiene un efecto analgésico y relajante muscular. Estimula la circulación sanguínea y la regeneración de los tejidos y puede soltar adherencias.
Está específicamente indicado para lesiones de músculos, tendones y ligamentos, pero también por ejemplo, en contracturas, neuralgias, artrosis y afecciones postraumáticas.
En el tratamiento con ultrasonidos, siempre se aplica un gel conductor a la región del cuerpo a tratar para garantizar una transmisión óptima de las ondas. Al mismo tiempo se pueden introducir medicamentos por medio de ultrasonido.